No hay alguien ahí



¿se puede fraccionar un alma y reencarnarse? Leo tus versos y me siento tu, y ya no sé qué soy.



Alexey Titarenko.


Alexey Titarenko Importante fotógrafo Ruso, nace en Leningrado en 1962, estudió en el departamento de cine y el de arte fotográfico en la universidad de Leningrado. En 1970 comenzó a realizar fotografías y ya en 1978 comenzó a formar parte de la conocida fotografía de Leningrado club Zerkalo.
De su obra hay que resaltar las series “Ciudad de las sombras” (1992, 1994), “Blanco y negro mágico de San Petersburgo” (1995, 1997), y “El tiempo se detiene” (1998, 1999). Alexey se caracteriza por trabajar generalmente en blanco y negro con exposiciones muy lentas creando una mancha en la fotografía por el continuo ajetreo de gente en las ciudades.


http://www.alexeytitarenko.com/

Mis líneas perpendiculares.


Las líneas perpendiculares se pierden en el infinito granulado, desapareciendo sin saber para qué. Quizá se junten para formar así un solo cuerpo y volver a desaparecer en, quizá, otro infinito, junto a otras líneas, quizá, perpendiculares y repetir el mismo proceso infinitamente. O quizá sólo desaparecen para no volver a aparecer jamás, dejando un vago recuerdo de los cuadrados que juntas formaban.


Alguna que otra.

El color gris.


Te podría hablar del gris. El gris es sólido, y es enorme, y plano, pero cuando acaba, hay color. Pero no rojo. Cuando se acaba, hay color. Azul. Quizás. Pero no rojo. El rojo está al final del todo en este orden imaginario y recién establecido. Esperando. Al final.
Antes del gris no hay nada, por cierto. Ni siquiera más gris. Solo nada. Ni infinito. Nada.

Mnemósine.



Ahora me siento como la victoria de samotracia, con alas pero sin cabeza... Algún dia la tristeza de su inexsitencia me rebanará en dos.